Faltriquera. Indumentaria regional Velanciana

Esta es una pieza que no ha aparecido en ninguno de los inventarios que he podido consultar ni en los documentos que recogen la documentación de localidades cercanas. Pero no solo me consta que ha sido parte del vestido femenino del XVIII y anterior como muestran los museos. Es también una de esas piezas que conoces de oídas, he escuchado a mi padre decir que su abuela la uso o al menos la nombró como algo que se usaba con frecuencia por al mujeres.

LAS FALTRIQUERAS.

Llamadas también faldriqueras. No es frecuente que en los inventarios se reflejen estas piezas, debido al bajo precio o valor de las mismas; consisten en dos bolsillos sueltos que la mujer llevaba atados a la cintura por debajo de la falda, coincidiendo con las aberturas de la cinturilla. Debido a ello es por lo que siempre aparecen en juegos de a dos.

FERRANDlS MÁS,Vicent   Elementos para el estudio de la indumentaria valenciana: el vestido de la mujes (1787-1812) (1). en “Torrens. Estudis i investigacions de Torren i comarca”. Disponible en Filadis

faltriquera terminada

Para mi indumentaria valenciana del siglo XVIII, esto es, para mi ropa de “ballar danses” yo solo tengo una, que yo misma hice aprovechando un retal que sobró de la enagua. Supongo que este detalle demuestra el poco “valor de las mismas”.

Aunque supusieron un grato entretenimiento durante el invierno pasado.

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Una nit folk.

Reflexiones y auto-crítica sobre cuestiones que parecen personales, pero que tienen mucho que ver con mi oficio en construcción.

Cada año, desde hace siete, se organiza en Novelda la Nit Folk. Una iniciativa popular de gente que quieren vivir su herencia cultural. Creo que no es un intento agónico de no dejar morir una tradición, si no que se mantiene porque realmente está viva.

Sin embargo, a pesar de nuestro discurso, me parece más bien una reunión de amigos, que por ser en la calle está abierta al público, y que casualmente se hace todos los años en la sima calle. Lo que quiero decir con esto, es que los organizadores no están (no estamos) en contacto con los vecinos del barrio, por ejemplo. Mientras que nos esforzamos por invitar y alternar con los bailadores de que vienen de lejos. Que no es que esté mal, es que me parece que nos convertimos en anfitriones en casa ajena. Porque al fin y al cabo, no volvemos a pisar esa placita hasta el año siguiente.

Es decir que no se crean vínculos con el entorno de la fiesta.

Los vecinos y la Administración solo nos soportan, con mejor o peor ánimo, pero esta fiesta no forma parte de ellos, no está dentro de “un plan mayor”, ni para ellos ni, puede que tampoco, para nosotros. No es un hito en una ruta para conseguir un objetivo claro, o muchos objetivos.

En fin, que ni unos ni otros trabajamos con. Y, ni unos ni otros somos consciente de que no hay un interlocutor, ni una riqueza a generar-obtener. Nosotros, los organizadores, no nos hemos parado a pensarlo más allá de esa verbena de final del verano, que nos puede poner en el calendario de Aplecs. Y si lo hemos pensado, desde luego no nos hemos parado a comentarlo; con lo cual no ha habido cambios.

Los vecinos, no me consta que estén organizados, ni formal ni informalmente, para activar ese entorno. La Administración nunca a planteado un plan concreto para la revitalización de la zona, si tiene alguna idea o propuesta interesante, nunca se ha materializado, ni anunciado, ni planteado públicamente.

Me gustaría, que como propósito para el nuevo año deberíamos presentarnos como interlocutores ante el barrio, pero la primera duda, es ante quién, ante qué vecino/s. Y presentarnos con un discurso atractivo, incluso son una propuesta de colaboración, justificada en unos objetivos atractivos.

Proyecto cultural de iniciativa privada.

Como proposito empresarial y profesional para el nuevo año ¿debería ser capaz de diseñar un proyecto cultural de iniciativa privada? Pues, sí.

Mis dos pasiones (Historia y Comunicación) se acercan cada vez más gracias a diferentes experiencias y experimentos. Y ese acercamiento, tiene que empezar a dar frutos. tiene que llevarme a hacer posible esa especialización, tan ansiada en otros tiempos: Enclau como empresa comunicación cultural.

La clave para ir diseñando los proyectos en los que quiere trabajar, está en salir del bucle de pensar en el proyecto (idea, públicos, posibilidades), que hablaba con Ester y Laura, para centrar las acciones y los pasos a dar. Para convertirlo en una línea de negocio y no en una acción de ong.

Y todo eso sin olvidar que no queremos convertirnos en organizadores de ferias y festivales.

Continuará

Indumentaria II

(fragmento del II ejercicio del Curso Innovación Educativa con Recursos Abiertos en el Tecnológico de Monterey, México)

Inicié una investigación sobre la indumentaria femenina en la Novelda (Alicante, España) del siglo XVIII. En principio, los objetivos eran sencillos: contrastar con las fuentes directas las diferencias y similitudes entre la indumentaria femenina del s.XVIII y el traje regional actual en dicha localidad; y hacer una propuesta de cómo debería ser ese traje típico.

Los elementos de esta indumentaria son de sobra conocidos y están bien documentados en Europa y España en general; pero también en la región valenciana y en poblaciones vecinas. De modo que acudir al Archivo Histórico de Novelda, era en parte obligatorio y en parte innecesario. Obligatorio por ser los Protocolos Notariales la fuentes a consultar en una investigación como esta. Y muy especialmente por querer documentar las primeras décadas del s.XVIII e incluso los últimos años del S.XVII.

E innecesario, porque la abundante literatura, las colecciones existentes y las publicaciones (tanto de transcripciones como de documentación gráfica sobre las piezas conservadas) sobre el tema me daban las claves para alcanzar los objetivos.

Al empezar la recopilación de datos se abrieron infinidad de posibilidades de estudio y reflexión, que me cautivaron. Entre ellas la vida cotidiana en el siglo XVIII y su valor como patrimonio cultural inmaterial y como herencia cultural. 

Y con ello se ampliaron las necesidades de conocer el vocabulario utilizado en los documentos. Este vocabulario iba, ahora, más allá de las piezas de ropa de vestir, tan bien documentadas por los investigadores.

En cualquier caso los resultados del estudio tienen vocación de recurso abierto, pero muy especialmente quieren ser divulgados con el objetivo de poner en valor ciertos aspectos inmateriales de nuestro pasado.

Este proceso de recopilación es bilingüe, ya que los documentos históricos consultados están escritos tanto en castellano como en valenciano. Es más, en muchos casos la documentación es multilingüe, al utilizar palabras valencianas en un texto en castellano.

La necesidad viene por la desaparición tanto de expresiones, como de vocabulario, al haber desaparecido de la vida cotidiana la pieza que se nombra.