Esquemas y metodologías de trabajo II.

Elementos de mi trabajo como Relaciones Públicas Independiente (que ahora se llama freelance 😉 )

Sobre nuestros modos de trabajar y sus por qué, hace tiempo que tengo una conversación abierta con Laura y Ester. Y más concretamente una conversación formal con Laura sobre cómo hacemos RR.PP. y por qué las hacemos como las hacemos, que tiene como gran objetivo saber contar lo que hacemos y poder contrastarlo.

En la última conversación directa, identificábamos determinados elementos de nuestra realidad profesional. Que puede que nos den la clave, si no de una metodología original, sí de un trabajo artesanal que nos es propio. Nuestro oficio.

  • Cuando trabajamos, siempre hacemos el doble de trabajo, porque hacemos RRPP en paralelo. Por un lado trabajas con tu cliente en sus RR.PP., las de su empresa, las que van a configurar sus modos de relacionarse y de hacer, con sus clientes. Y al mismo tiempo haces tus propias RRPP con ese cliente concreto.
  • Si creamos nuestras empresas para hacer  RR.PP. como queremos, como creemos que  deben hacerse. Entonces, nuestro objetivo número uno es hacer las mejores Relacionas Públicas que seamos capaces de hacer. Esto tendrá como consecuencia, ganar dinero con ello.
  • Trabajar en lo que me apasiona y la manera en que trabaje (valores, ética, objetivos, etc con los que afronto mis pequeñas batallas) me permite construirme como profesional y como persona, y me convierte en un agente generador de riqueza. ¿es este el nuevo paradigma que nos anunciaban en la Facultad pero que no explicaban? Sea lo que sea es así como queremos trabajar, haciendo nuestro trabajo, siendo soberanos, libres y responsables.
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Esquemas y metodologías de trabajo.

En la Facultad nos enseñaron que el método de trabajo de las RRPP era básicamente:

  • Investigación
  • Planificación
  • Ejecución
  • Evaluación

Sencillo a la par que potente ¿no? Y lo sencillo es siempre lo más útil. Aunque no te das cuenta hasta que te complicas la vida tu solita. Ahora bien investigar, planificar, ejecutar un plan y evaluarlo, son procesos complejos. Pero el esquema es sencillo y muy útil, y cada concepto encierra mucho potencial. Sobretodo si lo quieres hacer interesante

Tambien en la facultad nos enseñaron a hacer un Plan de RRPP en siete puntos, los modelos de RRPP, las matrices para definir los públicos, … Es decir, nos enseñaron toda la Teoría acumulada por al disciplina hasta el momento y todas las técnicas. Pero todo muy condicionado por una forma de ejercer las RRPP desde el departamento de comunicación de una gran empresa o desde una gran empresa de comunicación, cuyos públicos son grandes grupos. Así que cuando sales al mercado y vas a ejercer las RRPP, coges los apuntes de la carrera, la teoría, y la aplicas. Primera complicación. Con la practica te das cuenta de que esos esquemas de plan, no dejan de ser una plantilla, que no siempre sirve.

Por un lado está que muchas de las acciones que planificas necesitan su propio esquema o se convierten en un proyecto. Por otro lado está, el salirse de la ortodoxia, ni trabajas en el departamento de comunicación de una empresa, ni en una agencia de comunicación al uso. Colaboras con otras empresas-personas, desarrollas proyectos propios y quieres trabajar según ciertos valores y objetivos, para llegar a trabajar de una determinada maneraEs decir que vas creando tu profesión a la vez que la ejerces. (otra forma de complicarse la vida).

Entonces, antes o después, creas tus propias metodologías de trabajo y tus propios esquemas. Pero poner esos métodos por escrito, compartirlos y contrastarlos es un reto. De momento iremos revisamos, de la forma más crítica posible, nuestros hábitos y esquemas de trabajo. El objetivo es definir nuestra metodología de RRPP. 

Relaciones Públicas para el cambio social.

El IX Congreso de Investigadores de Relaciones Públicas lleva por título “Relaciones Públicas para el cambio social”. Al recibir la información y el reto de presentar una comunicación, tomé unas cuantas notas y ordené alguna idea. Conversaciones posteriores han destapado otras ideas que ya iremos desarrollando, luego ya veremos dónde lo contrastamos todo.

Lo primero que se me ocurría era preguntarme ¿qué cambio social? ¿el que ya estamos viviendo o el que queremos provocar?

Por que hay un cambio socio-profesional que yo estoy viviendo y que, hace unos años, no hubiera sido capaz de imaginar, y mucho menos de verbalizar; porque el futuro profesional, fuera de las opciones concretas que me daba el statu quo de las instituciones que pueden dar un empleo, era una nebulosa abstracta llena de vacíos.

Este cambio al que me refiero, tiene mucho que ver con la red distribuida (la que permite pescar, adaptarse y conectarse, construir), el hipercontexto, y los profesionales multiexperto. Que no son “aprendices de todo maestros de nada”, si  no que por estar en esa red, adquieren y practican conocimientos que los hacen mejores profesionales en su especialidad, les permiten adaptarse mejor a otras circunstancias, contextos e hipercontextos; les permite estar más conectados con otros y, así, construir a su alrededor allá donde estén y hagan lo que hagan.

Pensando sobre ese cambio que ya se está produciendo, no podía dejar de anotar algunos conceptos que están en todos los discursos: nuevos medios de comunicación, comunidades, tecnologías, … Pero que siguen siendo grandes desconocidos.

Sobre los nuevos medios de comunicación y, por tanto, las nuevas formas de comunicar, me parecía necesario  hacer el apunte (aunque solo fuera para ordenar mis ideas) de que algunos aún no se han dado cuenta de la novedad y usan viejas formas en nuevos medios. No han caído en la cuenta de buscar nuevas formas, más allá de añadir imagen y/o vídeo a sus textos, o de usar ciertas plataformas como TV particulares ( a veces tengo la sensación de estar asistiendo, de nuevo, al nacimiento de la televisiones locales, con el regocijo-orgullo-sorpresa popular que supusieron).

Al hilo de esto, pensaba que ahora el hipertexto es más que nunca y que todo puede estar referenciado, y no por ello dejar de ser original o propiciar la novedad.

Parece que todos nos hemos lanzado a la red sin pensar mucho, porque había que estar, porque está la competencia. Sin valorar el verdadero potencial y el considerable esfuerzo de aprovecharlo. Usando las redes sociales como un medio de comunicación de masas y contabilizando seguidores, como si fuera audiencia anónima. Pero hablando de comunidad (que queda muy bien), aunque es comunidad de seguidores a lo que se refieren. En lugar de propiciar diálogos y conversaciones.

El cambio que queremos provocar, tiene que ver directamente con las empresas del siglo XXI. Con usar esa red distribuida, formada por profesionales multiexperto y por otros recursos e instituciones (más o menos formales) y construir a nuestro alrededor. Y esto va desde impregnar de nuestra filosofía los proyectos que nos encargan o que proponemos a un cliente concreto, hasta crear nuestros propios proyectos y buscar los caminos para que vean la luz, crezcan y nos hagan crecer.

El valor de un oficio. Relaciones Públicas

En esencia las RR.PP. son para relacionar a las instituciones con sus públicos, para conseguir el beneficio mutuo (definición PRSA)

Parece que hoy, más que nunca, las relaciones entre instituciones y públicos son más accesibles, más líquidas, y siguen siendo complejas.

Siempre había pensado que esta profesión era muy útil en cualquier contexto, empresa, administración, organizaciones no lucrativas, etc En todas partes es útil el saber hacer de un profesional que aporta una visión estratégica a las relaciones, que define y/o aconseja en la definición de objetivos o transversalidad de acciones.

Pero creo que esa utilidad es cada vez más evidente. Porque cada vez estamos menos aislados. Pero más, no implica mejor. Que cada vez haya más conexiones no nos libra de hacer el esfuerzo de rentabilizarlas.

Los vínculos se establecen de las formas más diversas y ahora hay más oportunidades, más medios, para ello. Pero es imprescindible saber qué hacer con ellos. Fortalecer una relación ejerciendo un rol u otro. Abrir una conversación o dar un rodeo.

Del mismo modo, la dirección de la comunicación, la bidireccionalidad en la que tanto se insisten en las RRPP de calidad, es más posible ahora, pero no más fácil. Hay que estar dispuestos a saber más de ese público que antes parecía una masa y ahora nos habla de tu a tu.

El reto para los profesionales es hacer valer ese oficio. No basta decir que las Relaciones Públicas son importantes y necesarias, hay que saber explicar por qué, hay que dar razones, convencer con argumentos, seducir.

Faltriquera. Indumentaria regional Velanciana

Esta es una pieza que no ha aparecido en ninguno de los inventarios que he podido consultar ni en los documentos que recogen la documentación de localidades cercanas. Pero no solo me consta que ha sido parte del vestido femenino del XVIII y anterior como muestran los museos. Es también una de esas piezas que conoces de oídas, he escuchado a mi padre decir que su abuela la uso o al menos la nombró como algo que se usaba con frecuencia por al mujeres.

LAS FALTRIQUERAS.

Llamadas también faldriqueras. No es frecuente que en los inventarios se reflejen estas piezas, debido al bajo precio o valor de las mismas; consisten en dos bolsillos sueltos que la mujer llevaba atados a la cintura por debajo de la falda, coincidiendo con las aberturas de la cinturilla. Debido a ello es por lo que siempre aparecen en juegos de a dos.

FERRANDlS MÁS,Vicent   Elementos para el estudio de la indumentaria valenciana: el vestido de la mujes (1787-1812) (1). en “Torrens. Estudis i investigacions de Torren i comarca”. Disponible en Filadis

faltriquera terminada

Para mi indumentaria valenciana del siglo XVIII, esto es, para mi ropa de “ballar danses” yo solo tengo una, que yo misma hice aprovechando un retal que sobró de la enagua. Supongo que este detalle demuestra el poco “valor de las mismas”.

Aunque supusieron un grato entretenimiento durante el invierno pasado.

Una nit folk.

Reflexiones y auto-crítica sobre cuestiones que parecen personales, pero que tienen mucho que ver con mi oficio en construcción.

Cada año, desde hace siete, se organiza en Novelda la Nit Folk. Una iniciativa popular de gente que quieren vivir su herencia cultural. Creo que no es un intento agónico de no dejar morir una tradición, si no que se mantiene porque realmente está viva.

Sin embargo, a pesar de nuestro discurso, me parece más bien una reunión de amigos, que por ser en la calle está abierta al público, y que casualmente se hace todos los años en la sima calle. Lo que quiero decir con esto, es que los organizadores no están (no estamos) en contacto con los vecinos del barrio, por ejemplo. Mientras que nos esforzamos por invitar y alternar con los bailadores de que vienen de lejos. Que no es que esté mal, es que me parece que nos convertimos en anfitriones en casa ajena. Porque al fin y al cabo, no volvemos a pisar esa placita hasta el año siguiente.

Es decir que no se crean vínculos con el entorno de la fiesta.

Los vecinos y la Administración solo nos soportan, con mejor o peor ánimo, pero esta fiesta no forma parte de ellos, no está dentro de “un plan mayor”, ni para ellos ni, puede que tampoco, para nosotros. No es un hito en una ruta para conseguir un objetivo claro, o muchos objetivos.

En fin, que ni unos ni otros trabajamos con. Y, ni unos ni otros somos consciente de que no hay un interlocutor, ni una riqueza a generar-obtener. Nosotros, los organizadores, no nos hemos parado a pensarlo más allá de esa verbena de final del verano, que nos puede poner en el calendario de Aplecs. Y si lo hemos pensado, desde luego no nos hemos parado a comentarlo; con lo cual no ha habido cambios.

Los vecinos, no me consta que estén organizados, ni formal ni informalmente, para activar ese entorno. La Administración nunca a planteado un plan concreto para la revitalización de la zona, si tiene alguna idea o propuesta interesante, nunca se ha materializado, ni anunciado, ni planteado públicamente.

Me gustaría, que como propósito para el nuevo año deberíamos presentarnos como interlocutores ante el barrio, pero la primera duda, es ante quién, ante qué vecino/s. Y presentarnos con un discurso atractivo, incluso son una propuesta de colaboración, justificada en unos objetivos atractivos.

Proyecto cultural de iniciativa privada.

Como proposito empresarial y profesional para el nuevo año ¿debería ser capaz de diseñar un proyecto cultural de iniciativa privada? Pues, sí.

Mis dos pasiones (Historia y Comunicación) se acercan cada vez más gracias a diferentes experiencias y experimentos. Y ese acercamiento, tiene que empezar a dar frutos. tiene que llevarme a hacer posible esa especialización, tan ansiada en otros tiempos: Enclau como empresa comunicación cultural.

La clave para ir diseñando los proyectos en los que quiere trabajar, está en salir del bucle de pensar en el proyecto (idea, públicos, posibilidades), que hablaba con Ester y Laura, para centrar las acciones y los pasos a dar. Para convertirlo en una línea de negocio y no en una acción de ong.

Y todo eso sin olvidar que no queremos convertirnos en organizadores de ferias y festivales.

Continuará

Indumentaria II

(fragmento del II ejercicio del Curso Innovación Educativa con Recursos Abiertos en el Tecnológico de Monterey, México)

Inicié una investigación sobre la indumentaria femenina en la Novelda (Alicante, España) del siglo XVIII. En principio, los objetivos eran sencillos: contrastar con las fuentes directas las diferencias y similitudes entre la indumentaria femenina del s.XVIII y el traje regional actual en dicha localidad; y hacer una propuesta de cómo debería ser ese traje típico.

Los elementos de esta indumentaria son de sobra conocidos y están bien documentados en Europa y España en general; pero también en la región valenciana y en poblaciones vecinas. De modo que acudir al Archivo Histórico de Novelda, era en parte obligatorio y en parte innecesario. Obligatorio por ser los Protocolos Notariales la fuentes a consultar en una investigación como esta. Y muy especialmente por querer documentar las primeras décadas del s.XVIII e incluso los últimos años del S.XVII.

E innecesario, porque la abundante literatura, las colecciones existentes y las publicaciones (tanto de transcripciones como de documentación gráfica sobre las piezas conservadas) sobre el tema me daban las claves para alcanzar los objetivos.

Al empezar la recopilación de datos se abrieron infinidad de posibilidades de estudio y reflexión, que me cautivaron. Entre ellas la vida cotidiana en el siglo XVIII y su valor como patrimonio cultural inmaterial y como herencia cultural. 

Y con ello se ampliaron las necesidades de conocer el vocabulario utilizado en los documentos. Este vocabulario iba, ahora, más allá de las piezas de ropa de vestir, tan bien documentadas por los investigadores.

En cualquier caso los resultados del estudio tienen vocación de recurso abierto, pero muy especialmente quieren ser divulgados con el objetivo de poner en valor ciertos aspectos inmateriales de nuestro pasado.

Este proceso de recopilación es bilingüe, ya que los documentos históricos consultados están escritos tanto en castellano como en valenciano. Es más, en muchos casos la documentación es multilingüe, al utilizar palabras valencianas en un texto en castellano.

La necesidad viene por la desaparición tanto de expresiones, como de vocabulario, al haber desaparecido de la vida cotidiana la pieza que se nombra.