En la red del desarrollo local.

Nota: Este post es, al mismo tiempo,  ampliación y borrador. Es una  ampliación de esas primeras notas como de mi aportación a la comunicación “eGruyere, otra forma de generar desarrollo local”. Y es un borrados de un trabajo mucho más amplio que me propongo terminar, con el resto de implicadas, porque como dice ester, este artículo abre más temas de los que puede abarcar.

La administración como un nodo más.

En un modelo distribuido de desarrollo local, la administración deja de ser el nodo más importante, puesto que no hay un nodo más importante que otro, sino servicios o acciones que cubren necesidades o que responden a demandas de las personas. Por lo que necesita y se sustenta en relaciones de confianza, que necesitan a su vez de metodologías y herramientas de colaboración-cooperación.

Cada nodo de esta red es agente generador de DL porque desde sus planteamientos y acciones (políticas de producción, de empleo, de crecimiento) actúan y piensan desde el aprovechamiento de recursos a su alcance, para asegurar la viabilidad y la sostenibilidad de esos recursos, de sí mismas y de su entorno/contexto. Y así generar abundancia. ”Al tiempo que ofrecen una interacción cercana, y por eso va desarrollando valores añadidos, que van encajando más, con las necesidades o los deseos de sus clientes.” (Javaloyes, Mcomentario) Y esto es independiente de su ubicación geográfica en un término municipal o en el mundo.

Un ejemplo de esos otros agentes de desarrollo local, ahora convertidos en nodos iguales, son las pymes y micropymes. No por su localización, tamaño o alcance, sino por su vinculación al territorio (contexto) y por su implicación con las personas (interlocutores directos).

Entiendo que una multinacional localizada en un pueblo crea puestos de trabajo en ese territorio pero no genera riqueza/abundancia en ese él. Porque no favorece la diversidad, no valora las potencialidades y ni las fomenta, no es flexible al cambio, no es creativa. En definitiva, no es resilente. Ante los cambios que pueda experimentar el entorno dónde se ubica, esa multinacional, abandona el territorio, busca otro en el que se combinen las características que la beneficien, o bien busca (fuerza, intenta) un cambio en el entorno que le sea propicio. Un cambiar para volver a lo anterior. Nunca cambiará sus dinámicas de acción y sus relaciones, no se adaptará.

Coincidíamos en que en esta nueva “topología de red” los lugares deben desarrollar “el capital social capaz de atraer y desarrollar talento e integrarloen un espacio urbano, económico y de socialización cohesionado. ” (Ugarte D:2010). Y entendemos que esto sólo puede suceder si la relación entre los diferentes actores del desarrollo local y la administración es de colaboración, no sólo de negociación o asistencia.

Conociendo lo que conocemos de la Administración y ante este planteamiento, detectamos una serie de cuestiones que la Administración debería plantearse: ¿Quién (o quiénes) es mi interlocutor? ¿cómo quiero hablar y como converso? ¿con qué tono, con qué medios? ¿cuáles son mis redes/relaciones de confianza? (y la lista es abierta). Y, previamente, debe pensarse a si misma. Para poder mostrarse y construirse realmente como un nodo conectado a otros por conexiones útiles.

Estaríamos ante una modificación de las dinámicas de la administración actual, que pasaría de ser un emisor de información o servicios, a ser un propiciador de recursos no siempre necesarios. Su rol en el desarrollo local puede ser de colaborador, de promotor o de beneficiario. Incluso quedando al margen, en la medida que eso sea posible, de algunas acciones de desarrollo local iniciadas, ejecutadas y disfrutadas por otros nodos, ya sean estos individuos o colectivos. Y el criterio para ejercer cualquiera de los roles citados es resultado de la conversación y del vinculo con el entorno.

Ya hacíamos una propuesta de adaptación de la Administración (Universidad de Verano Rafaél Altamira, 2012), cuando al hilo de la adaptación a las nuevas herramientas, indicábamos que esta requiere de un conocimiento a nivel técnico, pero sobretodo de un análisis a nivel de posibilidades ofrecidas y de exigencias derivadas de su uso. E indicábamos algunas : Apostar por la transversalidad de disciplinas y de áreas en el planteamiento de iniciativas comunicativas. Asumir un rol facilitador, proporcionando herramientas-plataformas de participación. Establecer una comunicación que generen diálogos internos y paralelos, y reduciendo la brecha digital (proporcionando recursos). Favorecer iniciativas de oGov y mantener y mejorar la e-Administración.

En este nuevo modo de relacionarse de la administración no podemos dejar de destacar la importancia de hablar un mismo lenguaje y compartir objetivos, para que la implicación personal no se desvanezca y poder trabajar en equipo. Pasar de “trabajar para” a “trabajar con”, para lo que hace falta saber relatarse y conversar con otros agentes. Y con ello “construir un conjunto de redes de relaciones de confianza” (Torres R 2010: 616), que todas las organizaciones deben poseer. Y , añadimos, generar unas dinámicas de trabajo que propicien:

  • Dedicar energías a que pasen las cosas. En lugar de dedicarlas a perpetuar modos de hacer que no necesariamente responden a las demandas y necesidades de las personas.
  • Cambiar la vida de las personas. Aportar cambios positivos a las personas con las que trabajamos. Que esas personas desarrollen sus herramientas, al margen de que en el futuro trabajen o no con nosotros.

En este punto nos parece interesante introducir dos aspectos, no relacionados entre ellos, pero que ilustran la propuesta y muestran las consecuencias de la misma.

Por un lado, el concepto, y el hecho, del “hermanamiento de ciudades”. Las formas, objetivos y resultados, no voy a comentarlos aquí y ahora. Pero me parece interesante mostrar que la Administración local, entendió o quizás solo intuyó, la importancia y el potencial de una red distribuida de iguales. Y entendió que el tamaño y la ubicación no tenían porqué condicionar el alcance.

Por otro lado y como Relaciones Públicas (que se han encontrado con más de un dilema en torno al los vínculos, los públicos y los roles), el concepto y los modelos de “mapas de vínculos para la planificación de las relaciones con el exterior de las organizaciones”, que se nos ofrecen desde la disciplina de Relaciones Públicas. Entendemos que estos se rediseñan continuamente porque las relaciones varían según el rol que cada nodo puede ejercer para una acción concreta. Ningún nodo, puede establecer, ni siquiera plantear, un mapa de relaciones que no sea cambiante. Más aún se me hace difícil establecer, aun en estos términos, un mapa de públicos que sirva para todo la organización. Ya que entiendo, y así me lo ha confirmado la experiencia, que cada acción requiere de un mapa de vínculos y/o públicos distinto.

Comunicación, comercio y la red. Otro post sobre e-Commerce

A medio camino entre la reflexión y los consejos y buscando una línea de comunicación útil y divulgativa, comparto algunas cosas interesantes sobre comercio electrónico.

Ya sabíamos muchas cosas: que crear una tienda on-line es como montar una física, es decir, es un negocio que necesita su plan, flexible, por fases, … pero un plan al fin y al cabo, con su presupuesto y todo. Y tenemos asumidas las bases de la disciplina de Relaciones Rúblicas; y sabemos ponerlas al servicio de la comunicación comercial.  Al igual que sabemos que internet tiene sus propios códigos de comunicación y conocemos el poder de la conversación.

Insisto en la necesidad de pensar las coas antes de hacerlas, sin que ese pensar nos haga retrasar indefinidamente la acción. De modo que en algún momento del proceso de creación de nuestro negocio, hagámonos ciertas preguntas que nos permitan trazar una hoja de ruta.

Ante las opciones de negocio en la venta on-line, hay que saber lo que cada una implica y como se ajusta eso a nuestros objetivos de negocio.

- Si ya tenemos una tienda física, tradicional, y por tanto tenemos proveedores y conocemos el producto. ¿Qué vamos a hacer en la red? Liquidar o reducir el stock. Ampliar el negocio al abrir la opción de aumentar el nº de clientes. Complementar la tienda física dando más y mejores servicios a los clientes. O empezamos de cero para crear el negocio que un día soñamos.

- Si empezamos de cero. ¿Por qué lo hacemos? porque siempre he querido tener una tienda o un negocio propio e internet es la forma más barata de empezar. Porque soy productor de algún tipo de producto o servicio y quiero vender mis propios productos.

De todo lo anterior, más lo que se nos ocurra, elijamos la más nos guste. Sí la que más nos guste, porque ese negocio, va a ser nuestro negocio. Creo que para hacer esa valoración hacer una lista es una buena técnica: lista de ventajas y otra de inconvenientes. Y, además, marcar los hitos del camino que queremos recorrer o del camino que recorreremos con cada una de esas opciones. Para preguntarnos ¿es a eso a lo que me quiero dedicar?

Porque no vale con decirnos, “me quiero dedicar a vender X”. Lo que tenemos que decirnos es “me quiero dedicar a vender X de esta manera. Y eso implica estos trabajos y estas tareas”. Porque esos trabajos y tareas van de lo más aburrido a lo más apasionante, y tenemos que saber si hay más de unas que de otras.

Una conclusión. En las relaciones con los públicos  la comunicación es clave. Que seas consciente de ello es el primer paso, luego vienen el: ¿que relación quiero tener? ¿qué implica comunicar?  para mí, para mi negocio, … ¿es esta la manera en que quiero puedo-debo hacerlo?

Los pasos siguientes son una mezcla de herramientas, tareas y más reflexiones. Dejo un enlace que me parece muy interesante para empezar Crear una tienda on-line en 20 pasos la información es útil, está organizada de forma práctica y tiene el valor añadido de estar basada en la experiencia, de montar una tienda on-line, de quienes escriben.

muchos consejos de

La vida diaria y otros menesteres

Hacía tiempo que quería escribir (ordenar mis ideas) sobre las vidas sencillas, sobre la idea de vidas sencillas, que me inspiraba el repaso de esos inventarios de bienes  que son las dotes matrimoniales (y algunos testamentos). Y hoy parece todo me obliga a ello.

Primero pensaba en vidas austeras, realmente hace falta poco para “llenar una casa” y empezar una vida en común. Y en los trabajos cotidianos que supone. Me da la sensación, que hay un continuo construirse en ese crear todo, o casi todo, lo que vas a usar. En el hecho mismo de confeccionar el ajuar, para que no falte nada imprescindible y al mismo tiempo que tenga, al menos, algo “de lujo”; como un valor añadido a esos elementos básicos.  Y no puedo evitar imaginar en la vida diaria, cuanto ocupaban las tareas cotidianas imprescindible (cocinar, limpiar, ir a por agua, …) y cuanto las relaciones sociales. Y lo que todo ello suponía en el ánimo de esas persona.

Hago un esfuerzo por no caer en el terrible pecado de algunos historiadores que idealizan la época estudiada, como una edad de oro. Por lo que se de las personas nos complicamos la vida con mucha facilidad.( Y ver el resultado de nuestro pasado debería servirnos para no idealizar ningún tiempo pasado.)

El caso es que pienso que la sencillez formal, ayuda a la sencillez mental.

Y ayer leía un post que ponía la luz en que nos estamos acostumbrando a vivir angustiados por las complicaciones. Estresados por llegar a tiempo, por llegar a todo, por hacer todo, por hacer todo bien, … y volví a pensar en la necesidad de simplificar la vida.

Y hoy por fin leo (llego a mi correo hace días) este “cuando el arte de doblar la ropa interesa más que los debates políticos” . Y me da mucho que pensar.

Me ha hecho pensar en el ejercicio de concentración-desconexión que supone doblar tu ropa. Te concentras en lo manual, en hacerlo bien, siguiendo unas pautas, porque hay un objetivo claro: que la ropa quede ordenada, en el mejor estado posible. Y la mente parece que se ordene sola, o por lo menos descansa de unos objetivos inalcanzables y se ocupa en conseguir éxitos. Quizás ordenar armarios, no sea tan vanal. Quizás dedicar tiempo a diseñar o rediseñar nuestro entorno físico más próximo, sirva como prevención de desordenes espirituales; o al menos para detectarlos.

Y me ha hecho pensar en el cuidado de esa ropa. En que no hay nada de superficial en saber usar y cuidar los objetos que nos rodean, para que duren todo lo que son capaces de durar. Para que nos sean útiles todo el tiempo que sea posible. Creo que esto tiene mucho de debate político.

“…aparellament de Alberch”

Estaba intentando escribir un post en el que iba comentar la dote matrimonial y no he podido hacer una simple cita. No tengo (ni conozco) las palabras en castellano, no puedo traducir las que tengo (en valenciano) y no encuentro las definiciones.

En concreto quería citar está fórmula de 1700-1707: “…en robes de lli y llana y alaxes de fusta y aparellament de Alberch…”

Junto con otras como ” … en robes de lli, llana, seda y altres alaixes de cassa …” “…en robes de lli, llana, ceda y haynes de cassa…”. Y, sobretodo, gracias a las memorias de estas dotes se a que se refiere. La mujer aporta al matrimonio toda la ropa y utensilios que pueden ser necesarios para la vida cotidiana. Ya hablaré en detalle de todo esto.

La cuestión es que ni el Diccionari Historic de l’Idioma Valencià Modern , ni la Real Acadèmia de la Cultura Valenciana, ni el Museu Valencià d’Etnología,  ni Google, ni la Viquipèdia han podido ayudarme de descifrar la expresión.

Y me hace pensar en ese diccionario del que hablamos un día, Scipion ;-)

Rediseñando y aprendiendo III

Lo mismo que preparando mi formación-investigación aprendí a fuerza de diseñar y rediseñar. Con mis oficios me ocurre lo mismo.

Como Laura, yo también tengo por lo menos dos vidas y mientras me labraba un futuro como profesional de la comunicación, sembré (y dió fruto) dónde menos lo esperaba.

Hace un par de años ayudaba a una amiga-cliente a reformar el aspecto de su negocio (una tienda encantadora difícil de definir: ballet, trajes regionales, …). Empezamos por un nuevo logo y por proponer cambios en la decoración-organización del local. Seguimos por planificar la comunicación según los parámetros aprendidos en la facultad, y finalmente dimos algunas pinceladas de re-definición del negocio.

El plan de comunicación nunca llego a ejecutarse pero tuvo consecuencias. Entre otras muchas cosas ese plan incluía una página en Fb; el objetivo de esta página era ser el primer paso hacia una “Identidad digital” definida, que permitiera nuevas formas de comunicación con el cliente y mucho más. Lo elegimos como primer paso porque es una herramienta muy fácil de usar y podía crear el habito de publicar regularmente. Además, una vez familiarizada con lo digital, se despertará la curiosidad, y la imaginación, a las potencialidades de la red y todo lo que ello conlleva.

Sólo con poner todo aquello negro sobre blando ya fue un aprendizaje. Además, entonces mis compañeras y yo, nos estábamos diseñando como empresa. Y apareció alguien que decía que era un cliente, que quería algo que decía que era un servicio. Lo cual nos permitía definirnos aunque solo fuera en parte.

Pero como digo los frutos han aparecido donde menos lo esperaba. No hay publicaciones regulares, pero si se han intuído las potencialidades de la red. Resultado de largas conversaciones con esa amiga-cliente, ahora tengo sobre la mesa una propuesta y un reto. Crear una tienda on-line y gestionarla.

La primera parte podría considerarse una “especialización” en mi trabajo de RR.PP. Porque no nos vamos a limitar a colgar fotos de productos con su precio y un carrito de compra. Vamos a crear un universo DanZa. Diseñar un plan de negocio artesanal, aplicar lo que sabemos, …

La segunda parte abre la puerta a muchos futuros posibles. Ya no es sólo acompañar al cliente. Me reta a crearme un nuevo oficio, y en compañía; a crear una comunidad. Habrá que seleccionar, decidir, arriesgar.

Más rediseño, más aprendizaje, más vidas que sumar.

Rediseñando y aprendiendo II

O también podría titularse “Carrera, profesión, oficio II. Lo que se supone que puedes hacer cuando te licencias”. Esta vez en Publicidad y Relaciones Públicas.

Hace cosa de tres o cuatro años un par de amigas y yo, incitadas por un tercero, todos compañeros de Facultad, tuvimos la genial idea de crear una empresa de comunicación. Darle forma a la idea nos llevó mucho tiempo, y creo que nunca llegó a ser definitiva. En parte porque teníamos más intuición que experiencia sobre lo qué queríamos hacer, lo que podíamos hacer y cómo podíamos hacerlo. Por lo que hemos tenido años de largas conversaciones, imprescindibles para crear comunidad y de ahí construir nuestra empresa. Conversaciones para un rediseño continuo que nos hizo aprender y que son la esencia de nuestros trabajos (la mayoría de las veces por separado).

Rescato ahora ideas que tuvimos claras desde el principio, aún cuando no sabíamos como hacerlas posibles. Ideas que han permanecido latentes, quizás las traíamos de casa, y han visto la luz en los diferentes oficios de cada una ejerce ahora.

“Aspiro a que mi trabajo sea bueno, que aporte un beneficio, no solo económico, al cliente y a la sociedad. Que valga la pena hacer lo que hago.”

servicio Enclau Y explicábamos nuestro servicio así, gráficamente. Para poder ver dónde queríamos estar y qué queríamos hacer. Eso tenía que ayudarnos a encontrar las palabras que nos describieran. Pero no las encontramos, quizás porque usar esas palabras en contextos empresariales nos sonaba extraño. Y nos sonaba extraño, quizás, porque el mercado era un extraño al que nos teníamos que acostumbrar.

 Acompañar al cliente a repensar su empresa. Puede resumirse así. Así lo digo ahora trabajando con otros. Porque como digo, ahora cada una tiene su oficio.

Carrera, profesión, oficio (I)

O lo que se supone que puedes hacer cuando te licencias.

Oficialmente si te licencias en Historia (ahora si te gradúas) puedes ser Gestor Cultural y del Patrimonio. En concreto, en la web de la Universidad dónde yo me licencié, en la descripción de perfiles profesionales del Grado en Historia  dice que:

Perfiles profesionales consolidados:
4. La gestión del patrimonio histórico y cultural (comunicación, difusión, valoración e interpretación).”

Y continúa con una larga lista de profesiones, consolidadas o vinculadas, que por momentos parece repetitiva, pero que tiene sus matices y no dejan de ser oficios a desarrollar en el ámbito de ese amplio mundo de la gestión cultural.

Pero la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales indica, en los méritos recomendados para el puesto de ”Gestor Cultural. Técnico Medio de Cultura” en la función pública (que puede tenerse en cuanta para el sector privado); que debe tenerse el  título de Master.

Y lo entiendo, porque en ese mismo documento dónde especifica las funciones y competencias y describe el perfil profesional:

Es el profesional que diseña, planifica y ejecuta el proyecto de intervención a través del adecuado programa cultural. Controlan los equipamientos, infraestructuras y espacios culturales, ya sean específicos o polivalentes, basándose en técnicas específicas de difusión, creación, formación y fidelización de usuarios y públicos. Bajo su responsabilidad, dependencia y cargo se encuentran: “Técnicos Auxiliares de Servicios Culturales”, “Auxiliares de Cultura”. Elevan informes de resultados de su labor profesional y actividad cotidiana a los “Técnicos Superiores en Gestión Cultural”.

Y a mi me parece evidente que en esa labor de planificación, difusión, … de gestión de las relaciones, en términos generales, con los usuarios y con el equipo interno, hay muchos matices, muchos caminos, muchas responsabilidades. Y pocas o ninguna se enseñan en las facultades de Historia. El aprendizaje de esas técnicas específicas se obtiene (en mi caso) en la disciplina de Relaciones Públicas. Que es mucho más que la suma de algunas técnicas del periodismo, el marketing o la publicidad.

Sé que parece una defensa corporativista, y en parte lo es, porque para eso soy Relaciones Públicas. Pero es que las Relaciones Públicas dan nombre, métodos y técnicas a muchos, muchísimos, hechos y acciones que se dan en el desarrollo de una labor de gestión en general y de relación en particular.

Porque al final (y al principio) lo que importa son las relaciones. Relaciones entre Instituciones o entre instituciones y personas. Que son al fin y al cabo relaciones entre personas.

El papel de las Relaciones Públicas en la Gestión Cultural es una  ”asignatura” de muchos créditos en mi MasterDIWO.

Pero, además, desde que empecé a diseñar mi Master DIWO tengo en mente hacer una “Tabla de correspondencias” entre materias impartidas en la licenciatura de Historia, las responsabilidades de un Gestor Cultural. Y/o una Tabla de correspondencias entre materias de Lic en RR.PP y Master Gestión Cultural-Patrimonio. Por dos motivos básicamente:

    •  Un objetivo claramente “personal” y de autoafirmación.
      D
      emostrarme a mi misma que tengo los conocimiento técnicos requeridos para el ejercicio de la profesión de Gestor Cultural. En concreto, de Técnico Medio (según la … de la Asociación Nacional de GC). Y por tanto no necesito invertir mas dinero, ni un año académico en exclusiva, a adquirir una formación que ya poseo. Y esto porque desde que empecé a estudiar Relaciones Públicas tuve claro que junto a mis estudios de Historia estaba haciendo mi propia carrera hacia la profesión.
    • Exponer como la excesiva rigurosidad en la estandarización del proceso formativo para ejercer ciertas profesiones, puede llegar a bloquear el acceso a las mismas.